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DOCTORISIMOS

DESCRIPTORES DEL PENSAMIENTO GERENCIAL EMERGENTE

 

 

 

 

 Por: Jesus Manuel Paz

       El presente ensayo  crítico permitirá dar a conocer el significado   de   las  competencias   para  la   investigación dentro del marco   del pensamiento gerencial emergente,  así como dar a mostrar nuestra visión   acerca  de  la valía   fundamental   y  trascendental que recae sobre el investigador-gerente, en el plano social, económico e incluso hasta político.

 

      La  primera noción que viene a nosotros, es la   definición   formal  (como un  todo), de  competencias para  la  investigación. ¿Qué es una  competencia? ,  a  pesar   de   que   muchas  definiciones son algo rigurosas al respecto Spencer y Spencer (1993) consideran que es: "una característica subyacente de un individuo, que está causalmente relacionada   con un rendimiento efectivo o superior  en   una situación o trabajo, definido  en  términos de  un criterio" (p. 9).

 

Rodríguez y Feliú (1996) las definen como "Conjuntos de conocimientos, habilidades,  disposiciones  y   conductas que posee una persona, que le permiten la realización exitosa de una actividad".

Woodruffe (1993) las plantea como "Una dimensión de conductas abiertas y manifiestas, que le permiten a una persona rendir eficientemente".

      Parafraseando las citas anteriores, llegamos a obtener que las competencias (tratamos el plural debido   a  que  es  la  interdisciplinariedad  y variedad de recursos individuales los que deben ponerse  de  manifiesto),  son  el conjunto de  acciones y actividades que realiza un individuo (en este particular el investigador-gerente), con el fin subyacente  de  lograr un  rendimiento efectivo conducente al éxito y optimización del entorno especio-temporal que dirige.

 

Seguidamente  tenemos ¿Qué  es investigación?:  Desde el  punto de vista etimológico, investigar proviene  del  latín in (en) vestigium (hallar, inquirir, seguir  huellas o  vestigios), lo  que  conduce al concepto elemental de descubrir o averiguar algo particular en un tiempo dado.

 

 Arias  G. (1974) considera que “la investigación puede ser definida como una serie de métodos para resolver problemas cuyas soluciones necesitan ser obtenidas a través de una serie de operaciones lógicas, tomando  como punto de partida datos objetivos”. (p. 53)

 

A continuación mostraremos  la importancia de  potenciar  nuestras  competencias para  la  investigación como Doctorantes en Gerencia.

 

¿ Por qué es  necesario potenciar nuestras   competencias   como  investigadores-gerentes ?

 

Toda organización (bien estructurada y fundamentada o que se precie de serlo), en el ámbito gerencial requiere de estrategias (nada improvisadas) que le permitan participar y desarrollarse activamente dentro de la corriente globalizante. 

 

      Sin  embargo, las  características  medulares o  estructurales  de  las competencias  de cada investigador-gerente, están asociados no sólo a la manera   en   que   se  hallan orientados  sus constructos psicológicos, sino que se pueden ver afectados  (positiva o negativamente)  por las motivaciones, rasgos  psicofísicos, relaciones interpersonales,  estrato  social  y   podríamos indicar incluso que hasta el clima constituyen un cúmulo de variables que se pueden conjugar y se vinculan activamente en el sujeto investigador repercutiendo en el desarrollo de esas competencias.

 

     Al observar detenidamente nuestro entorno, observamos  el   proceso  dinámico   entre  lo material y lo inmaterial (en diversos matices) , combatiendo entrópicamente; nuestro papel de simples espectadores debe dar paso a un papel más activo como catalizadores de cambios profundos a nivel social.

 

     Nuestro rol de investigadores-gerentes (término de reciente data, acuñado por empresas internacionales  de  Administración  y Gerencia Estratégica), coadyuvará a dirigir una atención rigurosa y  metódica a  resolver  eficazmente problemas en el entorno nacional social (público o privado).  El fenómeno de aceleración de la historia, aunado al hecho de la continua y creciente complejidad en los procesos sociales, económicos y políticos deben orientar nuestra visión acerca de lo recurrente de encontrar soluciones en el corto y mediano plazo.

 

¿ Para qué es  necesario potenciar nuestras   competencias   como  investigadores-gerentes ?

 

         ¿A qué se deberá  que uno, como sujeto social,  sienta una inefable atracción hacia algo en particular , y no hacia otra cosa. Por qué no hacer  caso a lo obvio, o a lo  que nos  parece irrelevante o sutil?.

 

Es aquí, donde radica la verdadera importancia de que el investigador-gerente, en función del entrenamiento  interdisciplinario previo como investigador experto, le permita obtener de un vistazo la orientación sobre la cual debe accionar para  la   resolución de  problemas  de diversa categoría.

 

      Lo que diferencia la ciencia de la curiosidad y el saber práctico es  que la primera se basa en la confrontación de hipótesis con los hechos,  mediante  el uso de  métodos   replicables  y  conceptos  que   pueden  de forma factible ser  válidos posteriormente. Ello significa  que  no nos  preocupamos  por desarrollar herramientas de resolución o  manejo del conflicto, sino por llegar a una comprensión profunda de las causas y modalidades del mismo.

 

        El panorama de la investigación en ocasiones en nuestro entorno es débil (a pesar de que pueda sonar peyorativo), solo unos pocos lugares la emplean para potenciarse como tomadores de decisiones. La imagen general actual en nuestro país, en algunos estratos es la de una sociedad dependiente e inmovilizada (estática). Es nuestra responsabilidad hacer algo al respecto, lo más pronto posible y poner manos a la obra.

 

 Lo importante es no dejar de hacerse preguntas” (Albert Einsten)

 

CONCLUSIONES

 

       La idea de que el investigador-gerente debe desarrollar eficientemente sus capacidades y competencias objetivamente y dirigirlas en pleno a la investigación, refiere una constante y continua (tratándose de permanente en el espacio temporal) disciplina para hacer una adecuación de la mente con la realidad, (hablando desde el supuesto de verdad ontológica, que no es más que la adecuación de las características manifiestas de un conjunto problema-objeto-sujeto con respecto de su propia esencia).  

 

     Es precisamente el investigador, con sus herramientas y competencias, quien debe aportar significativamente un sentido de responsabilidad, constancia,   mejora,  consolidación,  orden  y detalle para dar forma  finalmente al proceso de  investigación y con ello a la búsqueda  de soluciones  innovadoras y tangible según el  plazo

 

Con la aceptación de nuestra responsabilidad como iniciados en el entorno académico Doctoral Gerencial, viene de la mano también la tamaña responsabilidad de iniciar un verdadero peregrinar hacia la investigación sistemática y sistémica.

 

    No cabe duda, que además del advenimiento de nuestro desarrollo individual como verdaderos investigadores; el potenciamiento de nuestras capacidades y competencias para la investigación implicará el avance de actitudes proactivas y habilidades “globales” en nuestro radio de acción individual, y finalmente como herramienta conducente al logro y cristalización de nuestra propuesta doctoral, en beneficio clave del procesos de desarrollo  regional.

 

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